“QUIERO ENTRAR EN PRISIÓN PARA PODER COMER, DORMIR Y DUCHARME, PERO SOLO POR UN AÑITO Y EN UN MÓDULO CÓMODO, DONDE LOS COMPIS NO ME DEN PROBLEMAS Y, Y, Y…”
29/9/2014
Sí, todo muy bonito, eso de entrar en la cárcel porque no tienes donde dormir, ni que comer, ni donde lavarte…
Pero todo tiene un PERO y un PRECIO, y uno no entra en prisión eligiendo el tiempo de estadía, ni escogiendo a sus compis de chabolo y módulo, ni el menú que va a comer, ni la misma prisión, ni nada de nada.
Entrar en la cárcel significa perder tu identidad, tu libertad, que te puedan trasladar de celda, módulo y centro cuando lo crean oportuno, que cualquier compi por un quítame ahí esas pajas te pueda buscar una ruina, que la condena se te alargue por problemas que te busques o busquen, dejar de ver a tus seres queridos, de sentirlos, tocarlos, verlos crecer, de disfrutar un paseo por la calle, de… muchas otras cosas.
Sí, estás sin trabajo y no tienes un lugar donde comer ni vivir, pero aún eres joven y estás en L-I-B-E-R-T-A-D, y él que insiste y lucha, encuentra.
Piensa bien lo que dices y haces, Ángel Robles; te podrías arrepentir.