Detienen a dos españoles con un cargamento de más de dos toneladas de cocaína, uno de ellos antiguo integrante de ETA: no nos toma por sorpresa.
¿Y por qué?
Porque históricamente, la banda terrorista ETA negociaba el intercambio de armas con droga y viceversa, por lo que conocían de primera mano el circuito clandestino de la droga y de las armas, a los cárteles de la droga y a los mercaderes de la armas.
Y el que tuvo los contactos los retuvo, de ahí que este ex etarra, Folgueras Álvarez, ya fuera detenido en 1996 con 150 kilogramos de cocaína, ahora con más de 2.000.
Es fácil de entender que, personas que hayan pertenecido desde jóvenes a la banda armada y durante años solo se hayan dedicado a dichas actividades terroristas, una vez abandonan la lucha armada solo tengan los conocimientos aportados por la experiencia y carezcan de posibilidades de integrarse en el mundo laboral.
Y es que la cabra siempre tira al monte, máxime, cuando el monte solo cuenta con una senda.