Contacta con Infoprisión: infoprision@gmail.com

blog

DIARIO DE UN PREVENTIVO

20/4/2011

Miércoles, 20 de abril

Sí en los días anteriores he dormido poco, anoche nasti de plasti. A pesar de ello, me he levantado con una energía de miedo debido a la excitación que me produce pensar en el vis a vis. Por undécima vez reviso mi vestuario; escaso, pero aquí no se necesita más. Tampoco te dejan mantener una cantidad ingente de ropa; la que no cabe en tu balda y media que dispones en el chabolo, has de guardarla en bolsas en el departamento de paquetería.

Cuento con dos pares de zapatos de calle y unas deportivas. Dos vaqueros y un pantalón de algodón con pinzas, que es el que me voy a embutir hoy para el vis. Dos camisas, un polo y tres camisetas, componen el resto de mi ajuar, además de los gayumbos, de los picantes y de algún cinto.

A las cuatro de la tarde me arrastran como un becerro a comunicaciones. Los compis me han aconsejado que lleve un par de cafeses en un tetrabrik abierto, unas coca-colas y algo de picar. De todo ello me he aprovisionado en el economato antes de subir a la siesta. Bueno, el café ha quedado helado, pero que le vamos a hacer. 

Me cachean y después me introducen en una celda. Chapan. Es, supongo, la del íntimo, ya que cuenta con una cama doble, una mesa, dos sillas, un cuadro hortera que te cagas, cortinillas, y un baño pelado. Ya me dijeron que me trajera las toallas y el papel higiénico, también los condones, de los que nos provee una vez al mes el centro. Pero éstos para qué; Patricia es mi parienta…, a no ser que haya follado con otro y…, déjate, déjate, me digo.

De repente entra. Tiemblo. Siento un volcán erupcionar en mí. Chapan. Nos abrazamos. Nos besamos. Nos miramos. Tomamos asiento alrededor de la mesa. Comenzamos a hablar. Pican. Ha pasado la hora y media y seguimos hablando, sin apenas tocarnos.

-Tenemos que terminar. Se acabó –le digo.

-No importa. Ahora cuando lleguemos a casa, seguimos –me dice despistada, mientras me mira y se percata de su error.