LAS NAVIDADES Y EL VERANO, ÉPOCAS CONFLICTIVAS EN LOS PATIOS CARCELARIOS
7/1/2014
De nuevo la prisión de Picassent, y de nuevo una pelea a gran escala.
Y en esta ocasión entre dos bandas rivales: los árabes (donde imaginamos entran diferentes nacionalidades musulmanas) y los lituanos (de mayoría cristiana)
El motivo, en principio, se desconoce, pero lo más probable es que se trate de alguna deuda de drogas, el control del módulo o un desaire cometido por algún integrante de un grupo a otro u otros del contrario.
Pero al margen del motivo que haya encendido la mecha de esta traca, lo que sí está claro es que la época navideña así como el mes de agosto son temporadas susceptibles para que surjan reacciones incontroladas por parte de los internos.
En el mes de agosto, por paralizarse prácticamente la operatividad judicial, por la vacaciones de los familiares de los internos y por el calor. En Navidad, por la nostalgia y la imposibilidad de pasar en familia los días más señalados.
De ahí que no nos extrañe que se produzcan reyertas y suicidios en estas épocas, máxime, en macrocárceles como la de Picassent, donde el hacinamiento de los presos de diferentes nacionalidades, credos, delitos y situación procesal, crea el caldo de cultivo ideal para que estallen estas batallas.