Un grupo de mujeres dedicadas a la prostitución y residentes en Ibiza, han dado el salto a lo hasta ahora desconocido: se han organizado como cooperativa, con cobertura legal y dadas de alta en la Seguridad Social como autónomas bajo el epígrafe “otros servicios” y la siguiente característica, "de trabajo asociado para la prestación de servicios sexuales”.
Y si dieron el paso fue en base a una investigación de una Jueza, Gloria Poyatos, que encontró ese resquicio al “inscribirse en la Seguridad Social como autónoma, declarando que se dedicaba a la prostitución bajo el epígrafe de, otros servicios personales”.
Por fin, estas meretrices, hasta ahora abandonadas a su suerte a manos de sus chulos, de las madames y de los propios clientes, encuentran el respaldo que la Administración siempre les negó, en la misma Administración, pero por un resquicio en su propia normativa.
Y mientras, a esperar el trámite de dos normas pendientes y que cambiarían por completo el panorama de la prostitución en España:
- La Reforma del Código Penal, que en lo referente al proxenetismo incluye el concepto de dependencia económica, "lo que dificultará su denuncia".
- Ley de Seguridad Ciudadana, que tipifica como infracción grave (de 1.000 a 30.000 euros) "el ofrecimiento, solicitud, negociación o aceptación de servicios sexuales retribuidos" en espacios públicos de uso de menores o en los que estas actividades puedan suponer un riesgo a la seguridad vial.
Y con eso se remataría la jugada a favor de las prostitutas.