Cómo se puede tener tanta desfachatez, que no contento con haberse aprovechado del cargo en su momento -como hacen la mayoría de los políticos-, ahora niega la información aparecida en unos mails dirigidos a Miguel Blesa, ex presidente de Cajamadrid, con fecha, destinatario, remitente y sus correspondientes cuentas de correos electrónicos, asegurando que todo es falso, manipulado y que “se están vertiendo graves falsedades y juicios sobre su persona".
Por dicho motivo, el excelentísimo don José María Aznar, anuncia acciones judiciales por los "ataques a su honor y a la intimidad de su vida personal y familiar", además de presentar un escrito ante el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) y una denuncia de estos hechos ante la Fiscalía General del Estado para que "se depuren las responsabilidades penales y, en su caso, disciplinarias que procedan por la apropiación, manipulación, filtración y eventual comercialización de las mencionadas comunicaciones con intención claramente difamatoria".
No llegamos a ponernos en la piel de la clase política ni entender esa soberbia y prepotencia que les caracteriza, así como el convencimiento que poseen de sentirse invulnerables y estar en poder de la razón, aunque prevariquen y engañen, pero convencidos de que su realidad es la que vale.