CUANDO LA JUSTICIA HUMANA DEJA DE FUNCIONAR… Y LA DIVINA TAMBIÉN
7/10/2013
Pocas cosas nos sorprenden, aunque de tanto en tanto alguna noticia nos deja cavilando: ¿dónde existe la Justicia?
Pues parece, que lo que no enmendamos los humanos tampoco lo hace la Divinidad, porque no concederle a alguien un tiempo de alegría después de 41 años de desgracia por un error judicial, quizás cometido con intención, y que llevó a un ciudadano norteamericano a sufrir durante ese cautiverio la aplicación más sangrante de la pena, 23 horas al día aislado, por un delito que no cometió, es triste, es más, es injustamente triste.
Pero lo más sangrante del asunto es el resultado de su liberación después del reconocimiento por parte de las Autoridades de su inocencia:
¡Murió a los 3 días de su puesta en libertad por un cáncer!