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DE LAS PAREJAS Y SUS RELACIONES EN PRISIÓN (239)

22/6/2010

Esta noche se revuelve en su catre. No descansa, no duerme, analizando los pormenores del sumario, los detalles sobre los que Fernando le puso en antecedentes, y así elucubra de cómo se desarrollará la vista. A eso de la mitad de la madrugada se deja llevar por el cansancio, entrando en un sopor onírico intranquilo, para aperturar los ojos a las 7 de la mañana de manera brusca. Se endereza, aparta las sábanas y se desliza por la escalera de la litera al suelo. Entra en la ducha y acciona el resorte del agua: lo amarra con el clip característico, que a guisa de tope, impide que el agua deje de fluir cada diez segundos. 

Después se seca, con tranquilidad aparente. Mira a su compi. Cesárea duerme y aunque no vea su cara, su respiración densa la delata. Se pinta frente al espejo, empolva sus cachetes y peina su pelo. Después comienza a colocarse los trapos escogidos la noche anterior, aunque no hay donde elegir. Es la única muda, la habitual de los grandes acontecimientos, y la mitad de esas prendas prestadas por sus compis, como en las ocasiones anteriores, las de los polvos salvajes de vis a vis. Ahora el único acontecimiento pendiente es el del Juicio.

Cuando a las 8 se abre la puerta, sale, no sin antes oir a sus espaldas:

-Suerte, compi, muita suerte –le dice la compi sin asomar la cara.

-Gracias –responde la colombiana escueta y sin voltear la suya.

Parte del módulo detrás de la funcionaria por los senderos rodeados de verde. Se fija en un arbolillo que durante el último año y medio ha dejado de serlo para convertirse en árbol. Ha seguido su crecimiento durante este tiempo, a diario, pasando una y otra vez a su vera, fijándose pero sin fijarse. Su subconsciente, sin embargo, ha ido reteniendo ocasión tras ocasión su imagen y desarrollo. Por ello, al pasar ahora junto a él, se sorprende a primera vista de su tamaño, aunque de inmediato cae en la cuenta de no haber abandonado su presencia ninguno de esos casi seiscientos días desde que lo conoció por vez primera.