Contacta con Infoprisión: infoprision@gmail.com

blog

DE LAS PAREJAS Y SUS RELACIONES EN PRISIÓN (62)

6/10/2009

-¿Algo más?

-No mijito. ¿Cuándo regresa? –vuelve a preguntar, tratando de alargar el contacto con alguien imaginando la soledad que le espera.

-Mañana. A ver, son 2 euros con 45 céntimos.

-Oiga, mijo, ¿cómo puedo comunicarme con un amigo que está en una celda del piso de abajo? –le pregunta acercando su cara a la trampilla y susurrando apenas las palabras.

El Economatero agacha la cabeza, mira hacia los lados de manera
discreta y vuelve a hablar.

-Mira, escribe una nota y me la entregas mañana. Ponme el nombre del chorbo y se la hago llegar. Ahora me piro, que si no los jichos se van a pispar.

-Un momentico, un momentico, déjeme un esfero y un papelico, por favor.

-Le vendo uno, un Bis azul. Y toma, aquí te doy una trozo de papel.

Después de pasarle el boli y cobrar, cierra la trampilla. De nuevo sola, sintiéndose enterrada en vida. 

Oscurece. Poco a poco los contornos del interior de la celda van perdiendo su definición. Enciende la luz del chabolo, pero el suave resplandor amarillento apenas le ayuda a discernir el espacio. Se asoma de nuevo a la ventana. Al fondo, por encima del tejado verde, a estas horas convertido en grisáceo, ve el resplandor rojizo de la última puesta de sol. Eso le trae a la memoria las puestas de sol tremendas de su país natal. Entonces la nostalgia viaja a ese rincón del mundo, a su región, a su ciudad, a su barrio y por fin, a su hogar: