Contacta con Infoprisión: infoprision@gmail.com

blog

DIARIO DE UN PREVENTIVO

17/3/2011

Jueves, 17 de marzo 

Después del palo de ayer, me he despertado jodido. Bueno, despertarme, despertarme…, apenas he pegado ojo. Cuando bajo al patio, un funcionario me hace señas desde la pecera

-Oiga, Guerrero, ayer pasó su familia porque está recién llegado. Pero hasta que no tenga autorización, no vuelve a comunicar –me suelta sobrado.

Le doy las gracias por si las moscas. Me piro a desayunar. Y después al patio, a dar vueltas como un buey de noria. Me avisan que el educador ha llegado al módulo. También me aconsejan que hable con él para que me apunte en las actividades. Voy y me colocó en la cola, detrás de cuatro mendas.

Aquí para todo hay que esperar. No importa, para lo que hay que hacer, aparte de gastar suela en el patio. Por fin me toca. Llamo y entro. Un tío calvo, con gafas y expresión de aburrimiento, me recibe detrás de una pequeña mesa metálica.

-¿Quién es usted? –me pregunta sin levantar la vista de los papelajos.

-Javier Guerrero Martín –respondo ansioso.

Busca mi ficha en su agenda. Al fin me encuentra. Necesita algún dato más, dice. También me informa que ya le ha llamado mi familia.

-¿Y qué es lo que quiere?

-Apuntarme a actividades, cursos, deportes, algún destino

-Con calma, todo con calma -me suelta el muy cabrón.

Que cuando aparezca algo, me avisará. Toma nota de mis intereses, de algunos datos que le faltaban, y me despacha. Salgo cabizbajo al patio. No estoy acostumbrado que me traten como una mierda. Y aquí en el talego, con lo poco que conozco, así me siento, una cagada. 

A la hora de la comida me he cambiado de mesa. A uno de los kies del módulo le he caído en gracia y me hace un lugar en la suya. Me dice que en adelante ese es mi sitio, mi silla y que nadie que no sea yo lo debe ocupar. Me siento de espaldas a la pared, protegido.