Lo de Pía me dejó tocado. Por un lado, los recuerdos y las sensaciones pillaron mi lado emocional. Por el otro, el verla de nuevo y a pesar de los años, me pusieron cachondo; me transmitió todo el morbo de nuestros primeros polvos.
Esta noche la he pasado entre lágrimas y pajas, para en medio de la madrugada y cuando por fin pude dormir, dejarme arrastrar por una depre de caballo.
Hoy llega un travelo al módulo. La peña se revuelve. Muchos andamos con carencias; muchos no tenemos vis a vis íntimo. A mi me salva Paula y eso que meterla, lo que se dice meterla, solo en una ocasión en ese tigre desangelado del sociocultural y a polvo de gallo. No llega a la tercera parte de la peña delpatio los que tienen íntimo, los demás… algunos cuentan con elfamiliar, bastantes más con la comunicación por cristal, y algunos cuantos ná de ná, a verlas venir.
Por eso la travesti, que además está bastante buena, revuelve al más pintado del patio. Y ella lo sabe y lo aprovecha con sus andares gatunos. Entra como Pedro por su casa, directamente a patiear y a revolver a los muchachotes que pisan en ese momento hormigón; y los que no lo pisaban salen al patio como el que no quiere la cosa.
Está más que curtida entalegos la travestí esta. Lola, ese es su nombre, se ve repentinamente rodeada por unos cuantos. Los que entraron a pedirle untruja, lo buscan ahora para ella; los que deseaban sacarle un café por la face, van al economato a comprarle uno, y los que la otearon con intenciones nada claras, se quedan pasmados cuando ella les responde:
Se trata de una sobreviviente de estas casas, y durante el día de hoy elegirá compañero de celdade acuerdo a sus gustos y necesidades; ¿quién da más? Entre los nominados y dispuestos a tan alto premio están Jesús, mi jefe de office, y el viejo cubano, Papi, ambos dotados de amplia cartera y ganas de algo más que un mejillón.