LA BRUTALIDAD POLICIAL NO ES UN PROBLEMA ACTUAL NI EXCLUSIVO DE ESPAÑA
24/10/2013
Asociaciones de vecinos de Barcelona denuncian el incremento en los últimos años de la brutalidad ejercida por los Mossos d’Esquadra sobre los ciudadanos que dicha Institución considera “pretendidamente sospechosos”.
Casos como la desaparición y muerte del Nani en 1983, el actual apaleamiento y muerte del empresario Juan A. Benitez, las salvajes redadas llevadas a cabo en julio contra clubs homosexuales, la agresión a un joven de 14 años y la pérdida de un ojo de Ester Quintana durante la huelga general del pasado noviembre, demuestran bien a las claras que dicha crueldad no es una quimera.
Lo que no perciben los vecinos del Raval y otros barrios de la Ciudad Condal, es que ese problema persiste desde que la policía o cuerpos de seguridad de este Estado Democrático, de las Monarquías Absolutas o de los Señores Feudales, existe, es decir, de siempre.
Porque el poder que otorga la placa y la pistola es omnipotente, o por lo menos es que lo perciben los miembros de estos cuerpos, en especial, los jovencitos que, apenas con veintitantos, sienten la fuerza que otorga la placa y el arma, y que utilizan sin miramientos y pisando todo lo que se interponga en su camino.
Todo esto sin entrar a valorar en profundidad la corrupción que se da en estos cuerpos, máxime, en Grupos o Brigadas como la Central de Estupefacientes (UDYCO), que de tanto investigar y detener alijos valorados en cantidades millonarias, acaban sucumbiendo al dinero fácil de desviar cargamentos, manipular y reducir las cantidades decomisadas, presionar y robar a los camellos, etc.
Y esto en España. Que Dios nos coja confesados si nos detienen en países como los Estados Unidos de América y muchos otros; otro gallo cantaría.