…pero no contentos con autotomarse las fotitos en la cárcel, lo hicieron rodeados de dinero, drogas y equipos electrónicos, y las subieron a su Facebook.
Y todo desde la prisión francesa de las Baumettes, en Marsella.
Nadie se explica cómo pudieron entrar los móviles con cámaras, cómo dispusieron del dinero en efectivo y las drogas, y menos, el modo de subir todas las selfies a su Facebook.
Los funcionarios están entredicho, y estos se escudan en el recorte del personal como motivo para “que los presos rompan las reglas con total impunidad”.
Veremos si en las prisiones españolas comienzan también con estos jueguecitos.