Ni son los extranjeros la mayoría de la población reclusa residente en España, ni lo son los jóvenes, ni los reincidentes, ni las mujeres.
El delincuente prototípico en España es varón, de 35 años de media, español y condenado principalmente por los delitos de tráfico, lesiones y robos.
Aunque para no aburrir al personal con tanto texto, demos las cifras:
• Penados españoles 75% (4,8% por cada 1.000 habitantes) • Penados extranjeros 25% (13,7% por cada 1.000 inmigrantes) • Penados varones 88,5% (49,1% de la población es masculina) • Penados mujeres 11,5% (50,9% de la población es femenina) • Principales delitos: 36,8% delitos de tráfico- 12,3% delitos de lesiones- 11,1% delitos de robo.
Es decir, que el perfil delincuencial ha cambiado en los últimos años, no solo por edad, sino por el tipo de delito (antes la droga era el más común), por el aumento del delito entre las mujeres, por el aumento del delito entre los extranjeros y por el cambio de ubicación del delito (unas regiones por otras)
Y para terminar, tan solo un ¼ parte de estas penas terminaron con los penados en prisión.