No se entiende que vayan desmantelando uno de los soportes trascendentales de la reinserción de presos por motivos económicos, políticos o del tipo que sean, cuando con el desarrollo de dichas unidades terapéuticas se lograron reducir los conflictos internos entre reclusos a la mínima expresión.
En las UTE, los presos, a fin de no ser expulsados de dichas unidades, dejaban de consumir drogas, seguían programas de trabajo y convivencia y otras disciplinas, además de reducirse la reincidencia del 55 al 16%.
Y desde que el Gobierno desmonta progresivamente este tipo de unidades, los incidentes graves en la prisión de Villabona han aumentado en los últimos tres años en un 175%.
Con estas cifras, ¿qué busca I.I.P.P. desmantelando las UTE?
La verdad, el motivo se no escapa, carece de toda lógica.