Muchas mujeres de países asiáticos, tales como la India, Pakistán, Bangladesh, etc., lo han padecido,
Y después de ser rociadas con ácido y perder toda opción de volver a mostrar su rostro y/o demás partes del cuerpo, cuando no fallecer en el ataque, los agresores apenas salen del juicio -si es que son juzgados-, con unos meses de cárcel y poco más.
Pues parece que algunas naciones han tomado medidas al respecto, aunque haya sido al otro lado del planeta, en Latinoamérica.
En Colombia, país en el que también ocurren estos actos, la pena que hasta ahora se aplicaba aunque no con mucho éxito por la rápida excarcelación de los condenados era de 12 años, pena que se prevé endurecer hasta los 50 años para con ello evitar que los agresores vuelvan a atacar a sus víctimas.
Aplaudimos este tipo de acciones, ya que los casos de mujeres agredidas en el mundo con este sistema aumenta a medida que la mujer se independiza y acepta su rol real en la sociedad.