¿QUÉ FUTURO LES ESPERA A ESTOS DOS MUCHACHOS Y AL RESTO DE NUESTRA JUVENTUD?
9/10/2013
En el lapso de dos días nos merendamos con dos noticias trágicas y que rallan lo esperpéntico, dada la edad de los jóvenes, el modo de difundir la noticia y el tipo de víctimas.
El primero, con 16 años, cuelga en Twitter y antes de asesinar a su madre, un mensaje relatando lo que planea realizar; después la golpea y, tras buscar un cuchillo, la remata, por lo que deja de ser un homicidio para convertirse en un asesinato.
El segundo, un chico de 18 años, asesta varias puñaladas a su novia de 14 y se queda tan ancho.
Lo morboso de la noticia no nos atrapa; lo humano o lo inhumano de ambas muertes, sí.
¿Qué le está ocurriendo a la juventud, que no solo asesina a sus semejantes, en este caso familiares, sino que además de ello se pavonea a través de las Redes Sociales, con una necesidad vital de ser reconocidos socialmente y sin importar el motivo que les haya llevado a tan efímera fama?
Como siempre insistimos, nuestra sociedad, los medios de comunicación, el primar lo material y la fama por encima de todo y una desacertada educación familiar, están ganando la batalla frente a la cordura y unos principios básicos de humanidad.