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DE LAS PAREJAS Y SUS RELACIONES EN PRISIÓN (10)

24/7/2009

No duró la tranquilidad en el módulo. A los tres días de ocurrido el hecho y en un descuido de la Patri, alguien dio la voz de alarma. Habían encontrado a la Tani desangrándose en el suelo del tigre, aún viva. Antes que la gitana y resto de internas llegaran a galope tendido al lugar, las funcionarias ya se encontraban inspeccionando el tigre. Nadie pudo entrar, ni siquiera la Patri que comenzó a berrear palabras sin sentido hasta llegar al paroxismo, momento en que perdió la cordura y dio paso a un ataque de histeria. Se necesitó de cuatro funcionarias bien fajadas para neutralizar a una enloquecida romaní, que fue llevada a enfermería en estado de shock y sedada.

En el tigre la Tani perdía la vida; al cabo de las horas se realizó el levantamiento del cadáver. Encontraron cuatro incisiones punzantes a la altura del hígado. En una esquina del lugar hallaron un punzón con mango de madera y forrado de cuero, y huellas de sangre en la hoja. Nadie vio nada, nadie oyó nada, nadie sabe nada.

Después de realizada la investigación y algunos interrogatorios a varias internas, se dio carpetazo al caso, no sin antes, y en el mismo día de los hechos, refugiar a la yonkie en el chopano. A la semana la trasladaron a una prisión de alta seguridad. Nada le pudieron probar, pero por si las moscas y después de ver la reacción de la gitana, prefirieron trasladarla del lugar viva; de no ser así, de seguro que hubiera acabado fiambre.

La gitana abandonó a los dos días la enfermería. Regresó al módulo. Sin embargo, la Patri que retornó no era ni por asomo la que días antes lo abandonaba a hombros de sus compañeras. La que volvía había dejado por el camino su humanidad, su risa bronca y fácil, su compañerismo. Todas le abrieron paso, la saludaron, trataron de estrecharla, pero ella avanzó sin miramientos, sin detenerse, a través del salón hasta su mesa; ahí tomo asiento y no lo abandonó ni cruzo palabra con nadie hasta que llamaron al chape.

Esa iba a ser a partir de entonces la nueva Patri, y esa es la Patri que las colombianas han conocido.