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DE LAS PAREJAS Y SUS RELACIONES EN PRISIÓN (233)

14/6/2010

Esta primera operación de chichinabo sale a pedir de boca. Todos se frotan los muñones y, aunque los dineros a repartir -que en este caso se lleva a cabo con mercancía- son apenas perceptibles, los partícipes de la madeja intuyen que con el tiempo el negociete puede llegar a convertirse en una forma de vida dentro de prisión, en un tejemaneje que los saque en libertad con una cómoda posición económica. Apenas alguno de ellos conoce los manejos de la colombiana entre bastidores, pero todos, todos los involucrados presienten una dirección férrea y cartesiana detrás de los diversos movimientos.

A partir de aquel día las operaciones semanales se vuelven fijas, cada vez de mayor volumen, pero manteniendo la periodicidad de una por semana y cambiando el día y las maneras de entrega de una forma aleatoria, aparentemente. Pero todo en apariencia, ya que cada paso que da Elisabeth María a través de su compi de economato lo realiza con metódica aplicación; cuenta con todo el tiempo del mundo para diseñar su estrategia, y no falla. Tampoco repite el itinerario de una semana a la otra; intercala las diversas opciones. Ni abarca más de lo que la línea establecida puede soportar, ni aumenta los días de entrega. 

Así, al cabo de casi dos meses, el entramado de distribución cubre todos los módulos de la cárcel, siempre a través de los economateros –los habituales presos de confianza de los funcionarios- y con cantidades que ya rozan los cien encargos semanales. Se mueve chocolate, farlopa, pastillas de los diversos laboratorios multinacionales, metadona, dinero de la calle y todo lo ilegal y de poco volumen que tenga margen suficiente para dar rentabilidad, todo, menos el caballo. En eso Elisabeth María se ha mantenido intransigente; nada de caballo y al que se le ocurra escabullirlo en alguna papela, quedará marcado y no volverá a participar del gran pastel. Ya se cuidan los economateros de controlar la mercancía que reciben. Además, todos se conocen y saben de que pie cojea cada cual, quién consume qué, quién mueve qué.