Contacta con Infoprisión: infoprision@gmail.com

blog

DIARIO DE UN PREVENTIVO

6/10/2011

Jueves, 6 de octubre

Hoy es mi cumple. Entro en la treintena y ya me pesan. No lo comento con nadie, exceptuando al Edu y al kurdo. Ambos me felicitan, pero ahí se queda la cosa. 

Bueno, por el mismo hecho en sí, pedí para hoy mi vis a vis familiar. Creo que viene mi madre, y quizás el viejo. De mi mujer no espero nada.

A las cuatro me preparo con mis mejores galas, las únicas decentes que tengo y que siempre me embuto en los vis. Llevo unos cafés y unos refrescos, así como algo de picar, y salgo a comunicaciones tranquilo, sin la tensión de los anteriores cuando esperaba ansioso a Pati. Ni me he perfumado ni repeinado: a mi pobre vieja le gusto tal cual soy.

Me envían a una celda de los vis familiar y me chapan; a esperar. Corro la cortinilla azul para mirar la lejanía. Un gran muro con alambradas me lo impide. Ni siquiera puedo observar la llegada de las visitas como en el caso de otras celdas.

La puerta se abre. De repente y sin previo aviso, mi hijo entra corriendo, abrazándose a mí como un pulpillo agarrando su presa.

-Papi, papi, papito, te quiero. ¿Este es tu trabajo? –grita de emoción.

Mientras lo aferro sin intención de soltarlo, beso su cabeza y sollozo hundiendo mi cara mojada en su cabello; contesto con un, sí, suave.

Cuando por fin elevo la mirada, veo a mi madre y a… Patricia, mi mujer. La observo como hechizado, sin retirar la vista ni los brazos de alrededor de mi hijo.

Se acerca a mí y me besa, ligeramente, en los labios. Cierro los ojos. Después le toca el turno a mi madre; la pobre se ha mantenido hasta el momento distante y es la artífice de este encuentro.

La hora y media de reloj transcurre en apenas cinco minutos de mi cabeza. No bajo al niño de mis rodillas en toda la comunicación. Al final, y cuando me acerco a mi mujer para abrazarla, se contrae y da un ligero paso atrás, apenas perceptible para mi madre, inmenso para mí. Me rechaza. Muchas emociones en poco rato. Rompo a llorar.