Hoy han vuelto a hacer cacheo de celdas. Bueno, hacía tiempo que no hacían uno, por lo que la peña estaba relajada y no había enzulado la mayoría de los artículos prohibidos.
En nuestra celda encuentran una china de chocolate antes de que Edu pueda esconderla en el hueco de la pared. Los funcionarios nos preguntan sobre su procedencia, y mi compi responde de inmediato que se la regalaron a él, que yo no tengo ni flowers.
Mientras continúan con el cacheo, oímos a través de la ventana el repiqueteo de los objetos metálicos que caen al patio.
-Joder, la peña está tirando los pinchos al patio antes de que les coloquen con ellos. A ver cuánto me cae a mí por la puta china –comenta el Edu, al tiempo que siguen sonando los clic clic metálicos.
Entretanto esperamos en el pasillofrente a nuestro chabolo. El cacheo continua en las celdas aledañas, y así observamos, como de una de ellas, la del Pipas, sacan una bolsa al parecer llena de algo.
-¡La hostia! –comenta el de la celda contigua –han pillao la mercancía del Papí en el chabolo de uno de sus machacas, el Pipas. La que se va a montar, joder.
Pues sí, parece que han encontrado un buen botín. Papi es el viejo cubano del que me comentaron que además de su causa con jaco en la calle, le instruyeron otra por trapichearen el talego. Y ahora van y pillan la merca a su machaca. El viejo no guarda nada en su chabolo, para eso están sus machacas. Pero cuando al Pipas le vayan a enjuiciar por lo que le han colocaó y vea que la condena va a ser de muchos, de seguro que echa pá lante al Papi. Y el anciano cubano, a sus setenta y dos años y los que le quedan de condena con otra causa abierta en prisión, lo sacan con los pies por delante.
La pena es que un día me comentó, que toda la pasta que ganaba era para sus hijos y nietos. Y parece que todos los meses saca, no tengo ni zorra a través de que conducto, entre 5.000 y 10.000 euracos; lo que me gustaría saber, es para que coño le servirán a él.