Qué decir tiene, que no he pegado el ojo en toda la noche. El telegrama de ayer me ha despertado como de un letargo en el que me dejaba llevar y arrullar por la propia rutina taleguera, y de repente, blufff, el papelito ese me ha hecho reaccionar como el beso del príncipe Azul a la Bella Durmienta.
Los pensamientos positivos se han cruzado constantemente con los negativos, manteniéndome en un estado de duermevela acuciante.
Ayer tan solo lo comenté con Luis en el destino, y después, a mi regreso al módulo, con el kurdo y con Chaim, mi compi de chabolo. Se alegraron mazo, aunque de inmediato les apareció esa mueca de abandono propia de estas casas, esa del porqué éste sí y yo no. A los tres les pedí discreción total, y aunque algunos pipas que me oyeron gritar en la garita quedaron con la mosca detrás de la oreja, por la noche me encargué de informar a la peña que dicho motivo había sido la aprobación del vis a vis solicitado. Mentira, pero aquí has de saber mentir bien, ya que sino te cazan a la primera de cambio.
Otro de los motivos por los que no quiero que la peña se pispe de mi próxima partida es el de Paula. Esta tarde me la quiero follar, ya que la buena nueva me ha puesto de lo más cachondo. Y para ello tendré que hilar muy fino, porque como la tía se huela que me piro, que jamástendremos el vis a vis, y que tampoco pillará cacho de mi peculio, me restringirá el acceso a sus sabrosas carnes.
Ya, sé que es una putada, que me estoy portando como una verdadera mierda con ella, pero… la tía tampoco juega limpio, y todo ese amor que me demuestra es una mezcla de sentimientos unidos a un interés económico y de bienestar; ella está a la caza y captura de alguien que la saque de su propia desgracia, y ese alguien pretende que sea yo, y yo, que quieres que te diga,tolai lo justo, que tengo familia y no deseo perderla. Mojar si, quedarme pegado de por vida, ni de coñas.
Por la tarde salgo al curso dispuesto a conquistar la cima; a ver…