Si ese padre llega a entrar en prisión por homicidio, será considerado como un héroe y tratado en consecuencia.
Porque ese hombre coincidió con el agresor sexual de su hija discapacitada y le propinó un puñetazo, impacto que hizo caer al agredido y golpearse para después fallecer.
La mayoría de los lectores pensarán que esa agresión fue una acción leve en comparación con la que podía merecer el personaje en cuestión, y pocos serán los que no estén de acuerdo con este padre vengador.
Y en la prisión ocurrirá otro tanto de lo mismo, porque no hay peor delito que el de violación, pederastia o pedofilia; este tipo de reclusos han de ser aislados o mantenidos a salvo en un módulo suave y/o de respeto a fin de protegerlos de posibles agresiones.
Y no es la primera noticia que encontramos donde padres o madres vengadores pusieron fin a la vida del agresor de su hijo sin importarles las consecuencias derivadas de ello, como fue el caso de Marianne Bachmeier (en la foto), la mujer alemana que mató durante el juicio al violador y asesino de su hija de 7 años y que fue condenada a 6 años de prisión.
No obstante, este tipo de vengadores siempre serán apoyados por la ciudadanía en general y por los reclusos en particular: muchos tenemos hijos.