Contacta con Infoprisión: infoprision@gmail.com

blog

LA BABILLA LLANERA 7

31/8/2010

Roberto tendría que realizar en el futuro un intrincado encaje de bolillos para borrar esa afrenta en un territorio donde estos litigios se arreglaban a fierro puro y duro.

Continuaron la navegación entre sueños perdidos de algunos y conversaciones banales de otros, pero con una calma impuesta por el agotamiento de horas de agitación. Y así, tras un tiempo indeterminado y cuando ya la tarde borraba los últimos destellos rotundos del sol, arribaron al embarcadero de la finca. La luz mantenía, no obstante, suficiente intensidad para descubrir el lugar al que llegaban. Los ánimos se encendieron de nuevo. 

Un corto trecho los separaba de una inmensa edificación, con estructura de cabaña pero capacidad de carpa circense. Unos enormes troncos soportaban una estructura de madera terminada en un largo techo a dos aguas y cubierto por una intrincada superficie de hojas de palma entretejidas. Alrededor de un salón central se dividían las diferentes piezas, la cocina y el baño, todo ello en madera y separado por tabiques de fique confeccionados a mano. Espléndida y monumental, semejaba una gran catedral de descomunales troncos en mitad de una vegetación caníbal. 

A la entrada y bordeada de follaje y colores, una gran laguna servía de piscina natural a los inquilinos de la casa, y a ella fueron todos. Con ropas, semidesnudos y tanguitas de poco ver, desahogaron sus vapores y restos de digestiones continuadas. Ya alguna pareja arrejuntada durante el trayecto estrenó sus amores en un bautizo de agua y bichos que se deslizaban por los fondos y picaban en forma de un cosquilleo continuo e hilarante.