Submitted by jorge on Thu, 07/11/2019 - 06:45
Lo venimos anunciando en nuestros post desde hace tiempo: las cárceles españolas serán vigiladas a corto y medio plazo por empresas de Seguridad Privadas y, el siguiente paso, será su privatización.
La primera opción ya ha llegado aunque como todo lo que hacemos en nuestro país, a medias y de manera chapucera.
A 18 prisiones de España se les ha retirado la vigilancia exterior llevada a cabo durante decenios por la Guardia Civil, para sustituirla por Funcionarios de Prisiones y Vigilantes de Seguridad privados.
Esto deriva en varios problemas:
1º Si ya de por sí había escasez de funcionarios en nuestros centros penitenciarios, con esta nueva disposición el problema se agudizará, ya que para realizar el control perimetral exterior se necesitarán varios funcionarios en 3 turnos durante 24 horas al día, 7 días a la semana, lo que debilitará la vigilancia interior de los presos y que apenas contarán con funcionarios en los módulos.
2º Los Funcionarios de Prisiones no están entrenados para esos menesteres, ni portan armas ni están adiestrados a tal efecto, lo que provocará que la vigilancia exterior que realicen será más visual que defensiva o coercitiva.
3º Esta disposición quebrará “el principio de seguridad que debe regir la instalación perimetral del penal y contradiciendo la diferenciación establecida en la normativa penitenciaria que atribuye la seguridad, custodia y control exterior de los edificios a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.
4º Por último, el Ministerio aprovechará la demanda de más Funcionarios de Prisiones para ejercer estas nuevas funciones y aumentará la Vigilancia Privada, situación que redundará en beneficio de las empresas de Seguridad Privadas.
Esto deja bien a las claras que el Gobierno desea reducir agentes de las FCSE y de Funcionarios de Prisiones en favor de la Vigilancia Privada, situación que ya se viene percibiendo en la escasez de funcionarios y los pocos efectivos de Policía y Guardia Civil que custodian a los presos que salen de Permisos Extraordinarios o acuden a Hospitales y Juzgados.
Nos tememos que a un medio plazo, la situación del Sistema Penitenciario Español termine como el de los Estados Unidos: en manos de grandes conglomerados empresariales.