blog
LOS FLORIDA ( 30 )
26/3/2009
Contacta con Infoprisión: infoprision@gmail.com
blog
26/3/2009
El chisme se filtró y llegó a oídos de Robustiano. No comentó nada a nadie, ni siquiera a sus socios de lo grande. Actuó como de costumbre: dio el primer paso y se preparó, agazapado. No tuvo que esperar en exceso. A las pocas semanas, un día cualquiera, Jaime dispuso su golpe de muerte. Invitó a Robus a ver unos terrenos cercanos a la ciudad, pero al atardecer; no podía a otra hora, arguyó.
De inmediato Robustiano se percató de que ése era el día elegido por Jaime, su noche de San Bartolomé, y se pertrechó. Cargó en su buga all road materiales de matar: hacha, cuchillo de monte, pala, cuerdas y cal viva. Recogió a Jaime.
-Vamos en mi buga; es mejor para el campo- dijo, a lo cual el otro no opuso objeción.
Él, Jaime, era el lobo y no imaginó que caperucita llevara una cesta de guerra. Tomó el camino que Jaime le indicaba hasta llegar a una zona rural, cercana a un pueblo. Anochecía.
-Bueno -preguntó Robustiano-. ¿Y ahora qué?
Jaime salió del coche y, observando el horizonte, le dijo:
-Mira, ven a ver, ésos de ahí son los terrenos que quiero comprar.
Oyó cómo Robustiano abría la portezuela. En ese momento, sacó la pipa y la amartilló. Antes de acercarse a donde él estaba, Robustiano le preguntó: