Contacta con Infoprisión: infoprision@gmail.com

blog

SOY UN MACHACA ( las pellas )

27/4/2009

SOY UN MACHACA ( las pellas )

Sí, soy un machaca, un puto machaca, aunque no imaginé que caería tan bajo. Hombre, no es que en la calle fuera un líder o un tipo con dos cojones, no, pero me manejaba bien con la peña del barrio, caía simpático y hasta ligaba de vez en cuando.

No llegué a terminar el colegio. A los dieciséis me piraba de clase con mis compas de aventuras y nos íbamos a jugar al billar de la esquina. Mis viejos no se pispaban, ya que ambos trabajaban todo el día, mi padre de mecánico en la Renault y mi madre de oficinista en uno de esos garitos que mueven los cuartos, esos que se llaman financiegos o algo así. Mi hermana Pepa, un año menor que yo, si le da en cambio a las mates y todo eso del cole. Es muy aplicada y seria y solo sale con sus amigas; los chicos aún no le molan, dice. A mí en cambio las pibas me ponen. Y por culpa de eso me encuentro aquí, en el talego y de machaca del Julián.

Todo comenzó por eso, por lo que os contaba, por hacer pellas en el cole e ir a jugar al billar. Y después del billar nos tomábamos unas birras en el bar del Canario, uno que está cerca de casa. Y mira por donde, en algunas ocasiones coincidía con la vecina del segundo, la Paca, y que además de vecina está de un bueno... Ella me sonreía y me hablaba, aunque yo me mantenía lo más distante posible; su marido, Juan, era camionero, cachas que te cagas y con una mala leche…

El caso es que la Paca bajaba todos los días al bar a tomarse algo y a jugar a las maquinitas. Como el marido se la pasaba viajando con el camión de aquí para allá, ella se aburría sola en casa y de ahí, lo de las maquinitas. Como os contaba, cada vez que me veía, me saludaba y conversaba. Me gustaba, a pesar del cachondeo que se traían mis amigos con el temita. Hasta que un día me la encontré con unas bolsas de la compra yendo para casa. Me pidió que le ayudara, y cómo me iba a negar.