Contacta con Infoprisión: infoprision@gmail.com

blog

YO… PABLO Y EL TIRO, MI EXPERIENCIA ( XXXII )

16/3/2009

YO… PABLO Y EL TIRO, MI EXPERIENCIA ( XXXII )

Observo como su rostro muda entre el orgullo y el acojone. Él sabe que en el 3 no va a poder sobarle los morros a nadie, es más, o anda derechito y callado, o a la primera de cambio le perforan el hígado. Allí, hasta el más pringado y escuchimizado tiene un peligro que para que. Por ello duda.

-Hombre, ej que, en el 3 hay mucho sidoso y apestao, y mucha droga y a mí eso no me va.

¡Tendrá jeta el cabrón! Está acojonado, porque esos que él comenta, poco tienen que perder y tiran de pincho cagando leches y eso acojona al más pintado. Y por el tema de droga, qué caradura, él que se coloca como el que más con los porros. Todo el día está emporrado.

-Bueno, mira, ahora con mi destino te puedo echar una mano hablando con el educador. Seguro que te cambia y así te evitas más movidas- le suelto con una sorna apenas perceptible.

El tío agacha la cerviz y dando media vuelta se aleja mientras me chapurrea de soslayo:

-Mañana te digo algo.

Al día siguiente aceptó, de mala gana, pero aceptó.

Lo siguiente que supe del menda es que iba más recto que una vela, baboseando con los delincuentes de pro y que por una pequeña salida de tono poco le faltó para viajar de a gratis al otro barrio.

Años después me enteré que Pablo, el skin, el kie, el cabeza rapada, el nazi y el cabrón, salió en libertad. Y una vez fuera, se pegó un tiro. ¿O quizás se lo pegaron?