Submitted by jorge on Wed, 31/07/2019 - 06:43
Otro post que tiene relación con Instituciones Penitenciarias y que, de nuevo, parece que mueve ficha de una manera positiva.
Si ayer hablamos de los encuentros restaurativos entre víctimas y agresores como un medio de regularizar las relaciones entre ambos colectivos, hoy mencionamos el paso dado por I.I.P.P. para evitar que sigan existiendo los malos tratos en prisión, para lo cual, ha enviado una instrucción interna a todos los Centros Penitenciarios de España a fin de que se investiguen a fondo las denuncias sobre malos tratos existentes en dichos centros, basándose, entre otras, en las denuncias realizadas en las prisiones, 55 en el año 2018, además de las recomendaciones que hace de manera insistente el Defensor del Pueblo por medio del Mecanismo Nacional para la Prevención de la Tortura (MNP)”, órgano que se encarga de visitar las prisiones regularmente y realizar los informes oportunos al respecto.
Para llevar a cabo este programa, I.I.P.P. ha establecido las siguientes medidas:
• Que en cada ocasión que los servicios médicos de cualquier Centro Penitenciario realicen un parte de lesiones, han de comunicarlo al Juzgado de Guardia con los informes correspondientes.
• Aunque no existan lesiones, si un interno denuncia haber sido agredido, el centro tendrá que investigar a fondo esta denuncia y pasar igualmente el informe al Defensor del Pueblo.
• Todos los partes de lesiones e informes, aunque no existan lesiones pero si denuncias de agresión, se han de remitir también al Juez de Vigilancia Penitenciaria para, según afirma I.I.P.P., “justificar la orden en la detección de disfunciones y diversidad de criterios de actuación entre los directores de la cárcel sobre cómo actuar ante las denuncias de malos tratos a presos”.
• Por último, el Defensor del Pueblo solicita mejorar la videovigilancia, ya que en muchas de las prisiones existen las cámaras pero no funciona el sistema y, en caso de funcionar, apenas graban o guardan las grabaciones.
Nos parece acertada esta nueva iniciativa de I.I.P.P. que, por fin, y en algunos de los temas penitenciarios más conflictivos, se está poniendo las pilas.