Submitted by jorge on Wed, 09/12/2020 - 06:26
Fugarse de algunas de nuestras prisiones es tarea harto sencilla si se conoce el sistema de vigilancia existente, el diseño interior del centro y los movimientos habituales de los Funcionarios.
¿Y porqué no se dan más casos de fugas en las cárceles españolas, se preguntarán?
Muy sencillo.
Por qué motivo se fugaría un Interno actualmente de una prisión si cuenta con relativas comodidades que antes no existían, tales como:
• Las televisiones compradas o alquiladas e instaladas en las celdas.
• 1 Vis a vis familiar al mes.
• 1 Vis a vis íntimo al mes.
• 4 visitas por cristales al mes.
• 1 llamada diaria por teléfono.
• Talleres de trabajo y de aprendizaje de oficios.
• Cursos y clases.
• Posibilidades de acceder a los Permisos y 3º grados a partir de la mitad de la condena (aunque por Ley se pueda acceder a partir de la primera ¼ parte de la pena cumplida)
Si las condenas no son excesivamente largas, las fugas carecen de sentido, aunque no sea complicado llevarlas a cabo.
A saber:
• Ciertos centros como puede ser el de este caso que nos ocupa, el de Madrid III, Valdemoro, son centros envejecidos y mal mantenidos, al igual que el de Herrera de la Mancha, Madrid II Alcalá-Meco, Burgos, Daroca, etc.
• No todas las cámaras de seguridad funcionan correctamente, ya que apenas cuentan con mantenimiento o son excesivamente viejas.
• Los Funcionarios, poco acostumbrados a las fugas, tienen unas rutinas muy marcadas y no se encuentran tan alertas para este tipo de incidentes, más centrados en las movidas que acontecen en los patios, pasillos y celdas.
• Otro tanto ocurre con los agentes de la Guardia Civil que se encargan de la vigilancia del perímetro exterior de las prisiones, máxime, en estos días de frío y lluvia; apenas salen de sus vehículos, dan un par de vueltas y listo.
• Los Internos con Destinos (trabajos) fuera del módulo donde residen, suelen contar con un amplio movimiento por la prisión y dado que por ese mismo trabajo están bien considerados por los Funcionarios, apenas se controlan sus pasos, por lo que cuentan con fácil acceso a diversas zonas de la prisión.
Por ello, no nos extraña que estos chicos, el Piojo y su hermano, aluniceros y butroneros y de cuyas bandas hablamos en nuestro post del 19/11 “ENTRAR Y SALIR DE PRISIÓN COMO PEDRO POR SU CASA”, se fugaran de la prisión de Valdemoro este 5 de diciembre con bastante facilidad.
Si algunas prisiones están envejecidas, carecen de equipos electrónicos modernos y apenas cuentan con mantenimiento, además de tener reducida la plantilla de Funcionarios, la situación es más que propicia para las fugas.
Después, a tiro pasado, ponemos el grito en el cielo.